780 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable, y un niño muere cada 21 segundos a causa de enfermedades relacionadas con el agua. Para enfrentar esta situación, una empresa danesa desarrolló un popote con filtración para que el agua sucia se convierta en potable. El “Lifestraw” elimina el 99,9999% de las bacterias y parásitos transmitidos por el agua, y puede filtrar el agua suficiente para una persona durante un año.
Fuente: AXA People Protectors
